Páginas

miércoles, 27 de abril de 2011

La Península Ibérica constituyó un refugio para los ancestros salvajes de las actuales razas autóctonas de caballos europeos.

 

European Domestic Horses Originated in Two Holocene Refugia

Vera Warmuth1,2*, Anders Eriksson1, Mim A. Bower2, Javier Cañon3, Gus Cothran4, Ottmar Distl5, Marie-Louise Glowatzki-Mullis6, Harriet Hunt2, Cristina Luís7, Maria do Mar Oom8, Isabel Tupac Yupanqui3, Tomasz Ząbek9, Andrea Manica1*

1 Department of Zoology, University of Cambridge, Cambridge, United Kingdom, 2 McDonald Institute for Archaeological Research, University of Cambridge, Cambridge, United Kingdom, 3 Departamento de Producción Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense, Madrid, Spain, 4 Animal Genetics Laboratory, VIBS, CVM, Texas A&M University, College Station, Texas, United States of America, 5 Institute for Animal Breeding and Genetics, University of Veterinary Medicine Hannover, Hannover, Germany, 6 Institute of Genetics, Vetsuisse Faculty, University of Bern, Bern, Switzerland, 7 Museus da Politécnica (MNHN & MCUL), Universidade de Lisboa, Lisbon, Portugal, 8 Centro de Biologia Ambiental, Universidade de Lisboa, Lisbon, Portugal, 9 Laboratory of Genomics, National Research Institute of Animal Production, Krakowska 1, Balice, Polan

Resumen:

Acaba de aparecer (30/03/2011) en la revista científica PloS ONE un trabajo, del que es coautor Javier Cañón, asesor científico de FEDERAPES, en el que se demuestra la importancia de la contribución de las poblaciones salvajes de caballos de la Península Ibérica a las actuales razas equinas europeas.

El papel que las poblaciones de caballos salvajes europeas habían jugado en la formación de razas equinas nunca ha estado muy claro, y hasta ahora los trabajos publicados minimizaban el papel jugado por las poblaciones salvajes de la Península Ibérica.

Siempre ha resultado difícil diferenciar entre regiones en las que sus razas actuales han sido genéticamente muy influidas por las poblaciones salvajes locales, y regiones en las que sus razas actuales son fundamentalmente importadas y sobre las que la influencia de las poblaciones salvajes locales ha sido muy reducida. La hipótesis aceptada hasta ahora, consideraba que la mayoría de las poblaciones de caballos del Norte de España tenían su origen en poblaciones europeas que acompañaron a las migraciones de los pueblos celtas (difusión démica).

Sin embargo, el trabajo que acaba de ser publicado prueba una hipótesis completamente diferente, y hasta cierto punto contraria a la actualmente admitida. Lo que se ha podido demostrar en este trabajo es una coincidencia entre los elevados niveles de diversidad genética que se encuentran en las poblaciones actuales de caballos y el tipo de paisaje predominantemente abierto que existía antes del proceso de domesticación. Se ha podido constatar que las poblaciones equinas tradicionales que mayor diversidad mostraban eran las ubicadas en la Península Ibérica y en la región del Mar Caspio, regiones en las que curiosamente hace unos 6.000 años, mediado del actual período geológico llamado Holoceno, presentaban un tipo de vegetación abierta, contrariamente a lo que ocurría en el resto de Europa que aparecía cubierta de densos bosques (ver figuras). Estas especiales condiciones de la Península Ibérica pudieron resultar fundamentales para que se constituyera en uno de los refugios de las poblaciones de caballos salvajes que ejercerían posteriormente una influencia genética a través de los procesos de domesticación.

La existencia de poblaciones salvajes de caballos en la Península Ibérica y su influencia en las poblaciones domésticas había sido recientemente demostrada en varias publicaciones. Lo que ahora parece demostrarse es que esta influencia ha sido mayor de la prevista y que se hace extensiva a otras poblaciones domésticas del resto de Europa, de tal forma que éstas tendrían su origen en poblaciones provenientes de alguno de los refugios aquí señalados, o de ambos.

En resumen, el trabajo parece indicar que los caballos domésticos europeos han podido surgir de las poblaciones salvajes que después de la última glaciación se mantuvieron refugiadas en dos áreas geográficas: la Península Ibérica y el Mar Caspio.

Distribución de los biomas en Europa y Occidente de Asia hace unos 6.000 años. Los círculos indican el origen geográfico de las muestras de las razas de caballos incluidas en el análisis

clip_image003

Distribución de la diversidad génica. Los círculos indican el origen de las muestras de las razas de caballos incluidas en el análisis

clip_image005

clip_image007

Artículo completo : Inglés

FEDERAPES