Páginas

Bóveda Global de Semillas de Svalbard.(Wikipedia)

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard (en inglés Svalbard Global Seed Vault y en noruego Svalbard globale frøkvelv ) está situada cerca de Longyearbyen en el archipiélago noruego de Svalbard.1 Es el almacén de semillas más grande del mundo, creado para salvaguardar la biodiversidad de las especies de cultivos que sirven como alimento. Se conoce popularmente como "Bóveda del fin del mundo" (en inglés Doomsday Vault). La denominación "vault" es una mala traducción del inglés. En arquitectura, "vault" significa "bóveda", pero en este contexto significa "cámara acorazada", "reserva" o, lo más apropiado en este caso, "banco".


Se construyó a 120 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca en la isla de Spitsbergen.1 Las obras se iniciaron en marzo de 2007 y se inauguró el 26 de febrero de 2008, con 100 millones de semillas procedentes de un centenar de países de todo el mundo.1 Los tres almacenes en que está dividida tienen capacidad para 2.000 millones de semillas, que sólo serán extraídas en caso de que se hayan agotado o se destruyan; mientras tanto se conservarán a 18 grados bajo cero1 2 en cajas de aluminio cerradas herméticamente, lo que garantiza una baja actividad metabólica y un perfecto estado de conservación durante siglos.
La bóveda es impermeable a la actividad volcánica, los terremotos, la radiación y la crecida del nivel del mar, y en caso de fallo eléctrico, el permafrost (capa de hielo permanentemente congelada) del exterior actuará como refrigerante natural.1 2
La ubicación a 130 metros (430 pies) sobre el nivel del mar asegurará de que el suelo esté seco, incluso si aumenta el nivel del mar por derretimiento de los hielos polares.

Acceso a semillas

Las muestras de semillas almacenadas en la bóveda de semillas son las copias de muestras almacenadas en el depósito genebanks. Los investigadores, criadores de planta y otros grupos que desean tener acceso a muestras de semillas no tienen acceso a la bóveda de semillas, deben solicitar muestras en el depósito genebanks.
La bóveda de semillas funciona como una caja de seguridad en un banco. El banco posee el edificio y el depositante posee el contenido de su caja. El Gobierno de Noruega posee el edificio y el depósito genebanks posee las semillas que envían. El depósito de muestras en Svalbard no constituye una transferencia legal de recursos genéticos.

Financiación

La construcción de la Bóveda de Semillas, que costó aproximadamente 45 millones de Kroner Noruegos (9 millones de dólares), fue auspiciada enteramente por Noruega. Los costos operacionales serán pagados por Global Crop Diversity Trust.3 Los principales auspiciadoress de la iniciativa son diversas fundaciones y países, como la Fundación Bill y Melinda Gates (más de 20.09 millones de dólares), el Reino Unido (19.46 millones), Australia (11.37 millones), etc.4 Finalmente han colaborado una amplia variedad de fuentes incluyendo países en vías de desarrollo como : Brasil, Colombia,5 Etiopía e India. Por su parte, Noruega se encargará de los costes de mantenimiento de la estructura.

Una de cada cinco razas ganaderas está en peligro de extinción

Emilio de Benito.EL PAÍS.
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/28/actualidad/1351447872_893112.html#bloque_comentarios 

Si se pregunta a un individuo medianamente formado por la especie más amenazada de la Península Ibérica seguramente dirá que el lince o el oso pardo. Y tendrá parte de razón. Porque hay otro grupo de animales en los que nunca se piensa, y que también están en peligro de extinción. Son los domésticos, cuya biodiversidad está amenazada. En el mundo, aproximadamente representan el 22% de las razas, indica la Agencia de la Alimentación de Naciones Unidas (FAO).
España no es una excepción. La raza asnal majorera, la gallina ibicenca, la jaca navarra, la cabra payoya, la oveja xisqueta, el cerdo gochu asturcelta y la vaca cachena son solo algunos de los casos (uno por animal) de los que se ocupa la Federación de Razas Autóctonas Españolas (Federapes). Su secretario, José Ramón Justo, pone un ejemplo: las cabañas de vacuno están copadas por unas ocho grandes razas; en la lista de amenazadas hay 32. Contando todas, desde asnales a porcinas, son más de 120.
Gallo mallorquín. / FEDERAPES
El interés de conservarlas tiene una sólida base. “Las razas autóctonas son importantes en la agricultura, ya que están adaptadas a condiciones locales a menudo duras, poseen material genético único importante para los programas de mejora genética y suelen ser uno de los pilares del sustento de los hogares pobres, ya que son más fáciles de mantener que las razas exóticas. En un mundo amenazado por el cambio climático, las razas que son resistentes a la sequía, el calor extremo o las enfermedades tropicales, tienen un gran valor potencial”, indicó la FAO en una reciente reunión del grupo de trabajo técnico celebrada en Roma, con asistencia de representantes de más de 100 países.
Justo pone como ejemplo la raza cachena, un tipo de vaca adaptado a vivir en las montañas gallegas. “Si se la lleva a un sitio llano y caluroso, no rinde. Y lo mismo sucede al revés. Hace poco fuimos a ver unas ovejas en una explotación. Eran de una raza foránea. No podían estar en el exterior porque los corderos se habrían helado, y había que alimentarlos con pienso. Pero en vez de utilizarlo para engordar, lo gastaban en producir calor”, pone Justo como ejemplo.
La idea de la FAO y de las autoridades de muchos países es conservar esa riqueza, en parte porque todavía es útil, y, en parte, por lo que pueda pasar. “Hay que tener en cuenta que si un animal desaparece, luego no lo podemos fabricar”, indica Justo. E incluso en países donde la clave no es asegurar el alimento, como España, “cada animal es una fuente de diversidad alimenticia”, dice el experto. Porque incluso razas que parecían inútiles una década —y que, por tanto, estaban condenadas a desaparecer si se aplicaba un criterio puramente economicista— han resultado después un filón. Y Justo pone el ejemplo del cerdo ibérico. “En los sesenta y los setenta estuvo hasta en riesgo de extinción. Nadie quería ese animal que producía una carne con tanta grasa. Y ahora hay tanta demanda que hasta hay fraude y se intenta hacer pasar por ibérico lo que no lo es”.
Oveja Xalda. / Mariano Cano
La buena noticia es que experiencias como esta y otras similares en todo el mundo han hecho que los gobernantes tomen medidas. Igual que hay un banco de semillas en la isla noruega de Svalbard, se han tomado iniciativas para conservar las razas autóctonas.
“España es una potencia”, dice Justo. Hay bancos de germoplasma como el de Galicia, y se quiere crear uno nacional. Y hay ganaderos que se dedican a conservar las especies menos solicitadas actualmente. “Está todo muy regulado. Hay indicaciones estrictas sobre el número de animales. Porque hay que evitar problemas como la consaguineidad. Exagerando, no sirve de nada que un ganadero tenga mil animales si todos son hembras. Y hay que asegurar que haya una variedad genética para que la raza no se debilite”.
Los éxitos están ahí. Por ejemplo, en 1961 solo había nueve ejemplares de vaca cachena en el campo. Hoy son más de 2.500. “Lo importante es que la gente se dé cuenta de que esto va más allá de la rentabilidad a corto plazo. Las razas no aparecieron porque un día los animales se juntaron y dijeron: ‘Somos una raza nueva’. Es que eran útiles, y pueden volver a serlo. La diversidad es una ventaja competitiva. Piense que hay países que no tienen un plato típico, como Canadá. En cambio, en España, cada región tiene un queso. Y eso no te lo pueden copiar. Se pueden llevar los animales a China, pero si no está en su ambiente, en el entorno en el que evolucionó, no conseguirán nada”, dice el experto.
Además, nadie está a salvo de una catástrofe, “de una epizootia que acabe con prácticamente toda una raza”. “Y empezar de cero puede llevar de 20 a 25 años”. Por eso, por si acaso, más vale tener una reserva.

Bestiarium, retratos fotográficos de las 200 razas autóctonas de España

El fotógrafo José Barea nos muestra su visión particular de las razas auóctonas de España,en el número de la revista GEO de diciembre de 2012.

Vacas negras, cerdos chatos, toros sayagueses, bueyes berrendos, churras, merinas... Ellos son los protagonistas del proyecto Bestiarum, un compendio de fotografías con gran fuerza visual que hablan por sí solas. Se trata de una serie de retratos fotográficos de las casi 200 razas de animales domésticos que vive (o lo intentan) en España con el fin de poner en valor la importancia de nuestro patrimonio. 

Más de tres años de trabajo y miles de kilómetros recorridos han sido necesarios para que el fotógrafo José Barea pudiera dar forma al proyecto Bestiarium, su singular visión de las razas autóctonas españolas.
Gracias a la instalación de improvisados platós fotográficos,y sin duda, a la incalculable colaboración y asesoramiento de las asociaciones de criadores de razas autóctonas ha sido posible dar a conocer esta serie de retratos fotográficos a modo de antiguo bestiario medieval. Ganaderos y veterinarios fueron las encargadas de seleccionar los ejemplares más representativos de cada una de ellas.

Ver más en REVISTA GEO.DICIEMBRE 2012.

El queso más antiguo del mundo.

ANTONIO MADRIDEJOS / Barcelona
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/queso-mas-viejo-del-mundo-2271016

El procesamiento de la leche para fabricar queso empezó hace al menos 7.500 años, según confirma el análisis químico de unas cerámicas de esa antigüedad localizadas en Polonia. Los fragmentos, que corresponden a 34 vasijas, fueron descubiertos hace años en varios yacimientos de la región de Cuyavia (Kujawy) y ya entonces se sugirió que con ellos se podría haber fabricado queso, puesto que tienen unos pequeños agujeros a la manera de colador o tamiz, pero no ha sido hasta ahora que se ha podido confirmar.

Concretamente, los autores del trabajo han comprobado, mediante el uso de biomarcadores lípidos, que las cerámicas tenían sedimentos con ácidos grasos, lo que descarta la posibilidad de que los recipientes se emplearan para fabricar cerveza, que era una de las posibles alternativas. Para simple mantequilla tampoco hubieran sido necesarios los agujeros. Los trozos de cerámica fueron encontrados junto a huesos de animales domésticos, fundamentalmente vacas.
El nuevo trabajo, encabezado por Richard Evershed, Mélanie Salque y otros investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, ha contado también con la participación de colegas de las universidades de Princeton (EEUU) y Lodz, Gdansk y Poznan (Polonia). Los detalles de la investigación se han publicado en la revista Nature.
La fabricación de queso no es tan sencilla. Se requiere coagular la leche por fermentación, por ejemplo, y luego separar la cuajada semisólida, donde están la mayor parte de proteínas y grasas, de la lactosa concentrada en el suero líquido. Los numerosos agujeros, que miden entre dos y tres milímetros, se utilizaban para este proceso.
Los mismos investigadores confirmaron que los restos de cerámica sin agujeros, también presentes en los yacimientos, no fueron utilizados para procesar leche. En algunas ollas han aparecido grasas animales, previsiblemente porque se usaron para cocinar animales, mientras que en otros fragmentos hay restos de cera de abejas. Según los autores del trabajo, la cera pudo emplearse para impermeabilizar y sellar poros en "botellas" de agua.

Antecedentes en Anatolia

En investigaciones previas en Anatolia se habían detectado recipientes con sedimentos lácteos de una época casi coetánea, pero los científicos no pudieron determinar que la leche hubiera sido procesada. Lo mismo sucedió con unas cerámicas de hace 7.000 años encontradas en Libia

La transformación de la leche y en particular la producción de queso fueron esenciales en las primeras sociedades agrícolas porque permitieron la conservación del producto de una forma no perecedera y transportable. Además, la transformación de la leche la hacía más digerible en un momento en que la intolerancia a la lactosa era mucho más habitual que en la actualidad. El queso, en definitiva, fue una forma muy eficaz de aprovechar los beneficios nutricionales de la leche en sociedades muy dependientes de la ganadería.
FEDERAPES